Scorpions Vientos De Filosofia

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La conciencia, como determinado por la existencia, actúa ante todo en calidad de la propiedad las materias y al mismo tiempo como el producto de la evolución de la materia, la complicación de las formas del reflejo durante esta evolución, a partir de las formas más elementales y acabando el pensamiento. Además la evolución misma de las formas del reflejo está determinada no de dentro, y en base a las ciertas relaciones recíprocas de los portadores del reflejo con el medio ambiente. A la persona esta interacción se realiza en prácticamente - de la actividad realizada en los límites de las ciertas comunidades. Por eso la conciencia - no simplemente la función del cerebro, ello - el producto público. La naturaleza pública de la conciencia es claramente visible en su enlace orgánico con la lengua y en particular - con la actividad práctica, en que la conciencia, sus productos y que da a la conciencia el carácter objetivo, la tendencia al mundo exterior con el objetivo no sólo su reflejo, el conocimiento, sino también su cambio. Además la conciencia no sólo se formaba primeramente en las formas primarias de la sociedad, sino también hoy es puesto y se desarrolla cerca de cada nueva generación solamente en la sociedad a través de la actividad y la comunicación con él semejante.

Aquel hecho que la conciencia pública incluye los niveles diferentes (es diario-cotidiano, teorético, la psicología pública, la ideología etc.), y lo que por cada nivel de la conciencia la existencia pública se refleja de formas diferentes, justamente y compone la complicación real en la comprensión del fenómeno de la conciencia pública. Y por eso no es posible examinarlo como la suma simple de nociones "la conciencia" y "público".

Si el idealismo arranca el precipicio entre la razón y el mundo, el materialismo busca la comunidad, la unidad entre los fenómenos de la conciencia y el mundo objetivo, sacando espiritual de material. La filosofía materialista y la psicología salen en la decisión de este problema de dos principios cardinales: del reconocimiento de la conciencia como la función del cerebro y el reflejo del mundo exterior.

La conciencia es la forma superior, propia sólo a la persona, del reflejo de la realidad objetiva, el modo de su relación al mundo y a él, que representa la unidad de los procesos mentales que participan activamente en la interpretación la persona del mundo objetivo y propia existencia y está determinado no directamente por su organización color carne (como a los animales), y adquirido solamente a través de la comunicación con otras personas por las prácticas de las acciones de objeto. La conciencia consiste de las imágenes sensuales de los objetos que son la sensación o la representación y por eso que poseen significados y el sentido, el conocimiento como los conjuntos de las sensaciones reproducidas en la memoria, y las generalizaciones creadas como resultado de la actividad superior mental, el pensamiento y la lengua. Así, la conciencia es la forma especial de la interacción de la persona con la realidad y la dirección de ella.

La conciencia pública ha surgido al mismo tiempo y en la unidad con el surgimiento de la existencia pública. A la naturaleza le es lo mismo en total la existencia de la razón humana, y la sociedad no podría sin él no sólo surgir y desarrollarse, sino también existir ni un día y la hora. Por fuerza de lo que la sociedad es la realidad objetivamente-subjetiva, la existencia pública y la conciencia pública "son cargadas" como si el amigo por el amigo: sin energía de la conciencia la existencia pública es estática y hasta es muerto.

Así, la conciencia como el reflejo y como la actividad activamente-creadora representa la unidad de dos partes inseparables del mismo proceso: en la influencia en la existencia puede como estimarlo, abriendo su sentido secreto, pronosticar, y a través de la actividad práctica de las personas transformarlo. Y por eso la conciencia pública de la época puede no sólo reflejar la existencia, pero es activo contribuir a su reconstrucción. En esto consiste aquella función que se ha formado históricamente de la conciencia pública, que hace su elemento objetivamente necesario y que existe realmente de cualquier mecanismo público.